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Anoche me fui a acostar madurando una nota que quería escribir hoy. Pero esta mañana amanecí con una “novedad” que hizo que considerara el tema del  que voy a hablar no más importante, pero sí más urgente.

No es nada nuevo (por eso las comillas en mi párrafo anterior) que a las puertas de unas elecciones se trate de manipular a la población. Incluso fuera de las elecciones también, pero ese es otro tema. Y estas próximas elecciones en Argentina no iban a ser la excepción. La diferencia es que al menos antes eran más sutiles y se notaba menos. O quizá es que ya muchos estamos más atentos. Esa es una buena señal, quiere decir que hemos aprendido algo. Ahora bien, que eso nos sirva para ser más sensatos a la hora de tomar decisiones, ya es otra cuestión.

Ayer estuve discutiendo en un grupo de argentinos en Israel de Facebook con algunas personas sobre las próximas elecciones. Allí me di cuenta que muchos que votarán a Macri están sumidos en una alarma social. Tienen miedo. Sobre todo los judíos. El hecho de que Macri haya declarado terroristas a Hizbollá con presencia y activa en Argentina desde hace muchísimos años, les infundió la idea de que él está haciendo algo y que en su gobierno hay menos riesgo de ataques terroristas. Eso lleva a que muchos judíos se inclinen hacia él. Y lo entiendo. Pero desde el ataque a la embajada de Israel y a la AMIA, el riesgo de que se vuelva a repetir algo así ha estado siempre latente, en todos los gobiernos. Y hasta ahora, gracias a Elohim y esperemos que siga siendo así, no ha vuelto a pasar. Que no quiere decir que no pueda volver a ocurrir. Puede, pero en cualquier gobierno, porque los terroristas no piden permiso. Votar por miedo me parece terrible, válido, pero terrible.

Por otra parte, tenemos a los K, que a pesar de haber triunfado en las previas parece que no están tan tranquilos y seguros de que van a ganar, porque como me dijo un amigo hoy, están tratando de confundir a la población. Y eso es claro cuando ha empezado a circular por Whatsapp un video con una noticia del año 2013 como si fuera actual, tratando de hacer creer que el antisemitismo es cosa del gobierno macrista. El video en cuestión me llegó dos veces esta mañana, enviado por dos personas que están muy lejos geográficamente una de otra y que lo que tienen en común, aparte de ser mis amigos, que son argentinos muy inteligentes y bien informados. Sobre la noticia que venía en el video, escribí dentro de una nota mía en el año 2014 titulada La Liberación Esperada. Allí encontrarán otras claras muestras de antisemitismo del gobierno K. Si quieren más muestras, pueden leer: Argentinos de décima categoría y mi cuento Puede Pasar que hace constancia del conocimiento que entonces ya se tenía de la presencia de Hizbollá en Argentina.

No seré yo quien les aconseje a quién votar y a quién no. Yo no soy seguidora ni admiradora de ninguno de los dos. Lo único que espero es que cuando voten lo hagan con convencimiento, libres de manipulaciones, con las ideas claras, con la memoria en funcionamiento y sobre todo sabiendo que ninguno de los dos son los salvadores de la patria. Lo más probable es que ambos la sigan hundiendo. Así que, decidas lo que decidas, no te arrepientas. No es que estás teniendo muchas opciones, gane quien gane nunca estarás seguro de qué habría pasado si hubieras votado al otro.

No sé quién ganará pero lo haga quien lo haga, espero que se acuerde que el país no es SU empresa privada, es de todos y que ellos son sus empleados. Aunque soy escéptica, deseo de corazón que Argentina de una vez salga adelante y sane sus heridas. Pero eso sí, no lo logrará un presidente, lo lograrán todos los argentinos ejercitando la capacidad de pensar, la memoria y aprendiendo a ver las cosas desde distintos puntos de vista.  En la vida no todo es Macri o Cristina, River o Boca, Capital o provincias. Siempre hay más opciones.

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