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El odio nunca puede ser una justificación. No es el principio de una violencia indiscriminada, ni lo que lleva a terminarla. El odio es odio, si se vuelve crónico deviene en maldad. Y la maldad es eso, maldad, como el odio no tiene explicación ni justificación. Tratar de analizar la maldad y el odio buscándoles una justificación es vanalizarlos. 

Acerca de los últimos ataques terroristas perpetrados en Europa, he leído muchas teorías que tratan de explicar las razones de los terroristas. Quienes hacen eso, no entienden que esas supuestas motivaciones son sólo excusas. Si se resolviera lo que ellos consideran el motivo de este odio irracional (aunque este mezquino sentimiento nunca tiene nada de racional), encontrarían otra razón para seguir sembrando el pánico, la muerte, el dolor y la incertidumbre.

La mentalidad occidental sigue infructuosamente pasando por el matiz de su propia mentalidad y cultura la mentalidad oriental, por eso nunca lograron mediar exitosamente en conflictos de Medio Oriente ni logran entender lo que les sucede y mucho menos solucionarlo o ir en camino a ello. Juzgan erróneamente a quienes luchan contra el terrorismo desde hace años, nunca dieron su real apoyo y ahora se encuentran perdidos y confusos.

Hasta que Occidente y especialmente Europa no deje de coquetear con el terror, apoyándolos económicamente y entienda que la maldad y el odio no admiten comprensión ni tolerancia, seguirán sufriendo estos dolorosos ataques. Israel no es un caso aislado. Por tratar de evitarse problemas con Occidente y por su propia ideología, también ha sido demasiado tolerante. Lo irónico es que el mundo no lo entiende y cree que es exactamente al contrario.

Quizá llegó la hora de dejar de señalar a Israel como victimario y entender cuando es víctima. Colaborar y apoyarnos todos mutuamente. En la desunión hay una veta por la cual pueden entrar y campar a sus anchas los terroristas, porque como dijo Pilar Rahola, los terroristas también son inteligentes.

Basta ya de abrir la puerta al dolor, a la injusticia, al desamor y a la veneración a la muerte. Es hora de que Occidente despierte y salga de su burbuja que parece que les cuesta tanto romper.

Hace tiempo ya que no estaba escribiendo en el blog. No porque no hubieran en el mundo suficientes sucesos que llamen al análisis y la opinión. Pero es que llega un punto en que las noticias son todas tan parecidas, que siento que me repito y no tengo nada nuevo para aportar. Sin embargo hay un punto en que ya siento que no puedo callar, y si me repito, lo siento.

Occidente, despertate, es hora de dejar de justificar para actuar de verdad.

NEGED TERRORISMO.-

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