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    Cuando era chica solía aislarme del mundo, es la mejor manera de evitar que te lastimen. El método era a través de la lectura. Leía el diccionario, cuentos, poesías y novelas. Nunca falta el adulto que considera que la mejor lectura para un niño es aquella que le enseña cosas, y así he recibido algunos libros que yo llamo: útiles. No los leía con el mismo entusiasmo, pero cada tanto miraba algo del material que traían publicado. Uno de eso instructivos libros, traía como uno de entre tantos otros temas, un espacio dedicado a la fotografía. Creo que es a lo que más le presté atención, porque ni siquiera recuerdo qué libro era o qué otros temas incluía. Lo que más explicaba era sobre el trabajo en laboratorio fotográfico y como yo siempre fui muy soñadora, ya me imaginaba entre químicos, en un cuarto obscuro con una luz rojiza y un cordón donde ir colgando mis propias fotos. No me pregunten por qué, pero estaba convencida de que eso sería imposible para mí, así que por miedo a recibir burlas, nunca dije nada y lo guardé en un rincón de mi corazón, sin animarme ni a mirarlo mucho para evitar que la desilusión duela.

      Hoy tuvimos una clase especial en el curso de fotografía. TRABAJAMOS EN EL LABORATORIO. Y ese sueño que estaba metido en un rincón, muy guardado, salió a relucir y decirme: acá estoy ¿te acordás de mí, viste que no era imposible? Te tomaste tu tiempo, estás por cumplir los 45 y lograste lo que soñabas. Me puse a llorar, estaba tan emocionada que no podía contener las lágrimas. Disfruté como nena con juguete nuevo. Trabajamos sobre papel fotográfico con objetos utilizando las máquinas de revelado de negativos y luego revelamos la imagen con los productos químicos. También armamos nuestras propias cámaras obscuras (las llevamos hechas desde casa) y revelamos las fotos que sacamos con ellas ¡¡¡No lo podía creer!!! Me sentía flotando entre nubes y no quería que la clase se terminara.

     La felicidad aún me dura. Esta es una de las fotos que revelamos cuya imagen hicimos con objetos. En este caso, una de las imágenes es mi propio pelo.

negativo

© Todos los derechos reservados.-

 

27 de diciembre de 2013

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